Mostrando entradas con la etiqueta Nueva Mayoría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva Mayoría. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de abril de 2017

A PROPOSITO DE DERROTAS Y CAIDAS

El panorama político se va descifrando de a poco, la reciente votación del Comité Central Socialista en el cual nominan por amplia mayoría a Alejandro Guillier como abanderado de su partido, ha puesto un toque de mayor certeza en ambiente político electoral. Sin embargo esta nominación no ha estado exenta de conflictos dentro y fuera de ese  Partido.  Los sectores laguistas al interior del PS han reaccionado con inusitada agresividad y mostrando una actitud que no se condice con una gesta democrática como se supone que es la resolución de un candidato presidencial en un órgano supremo de un partido.  Opiniones como que es un “error histórico”,  que ahora hay que ponerle contenido a Guillier, que esta opción pone en peligro la continuidad de la Nueva Mayoría, se escucharon de parte de destacados dirigentes socialistas.

Sin embargo el Nuevo Presidente del Partido Socialista, Álvaro Elizalde, puso la cuota de racionalidad al expresar que, "La propuesta del Partido Socialista es una candidatura única a primera vuelta. Consideramos que no es razonable ni es responsable con el país vender, llevar candidaturas diversas a la primera vuelta", dijo Elizalde tras participar en la reunión del comité político en el Palacio de La Moneda.  "Creemos, (dijo Elizalde) que el compromiso unitario se expresa con una candidatura única en primera vuelta… "Nos la vamos a jugar por ello".

jueves, 16 de marzo de 2017

LA NUEVA MAYORÍA Y LOS DESAFÍOS DE MÁS TRANSFORMACIONES.

En los últimos 27 años, hemos vivido una transición a la democracia muy sui generis, llena de limitaciones, amarres constitucionales, consensos forzados y pactos de impunidad, producto de cómo se originó el fin de la Dictadura, a través de acuerdos políticos que establecieron una ruta transicional cargada de contradicciones y gestos “gatopardistas”….”si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie”.

Analizado en perspectiva crítica los gobiernos de la Concertación por la Democracia, (Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet I), aparte de avances en el enfoque de las políticas sociales, los sucesivos gobiernos se dedicaron a administrar el modelo neoliberal legado por el pinochetismo. Hubo una negación a intervenir en las áreas  de salud, vivienda, electricidad, agua, sanitarias o cualquier otro servicio esencial, a favor de la mayoría de la población. Por el contrario, se privatizaron actividades que ni  la dictadura se atrevió a tocar. La Concertación, a pesar de haber logrado bajar sustantivamente los índices de pobreza y extrema pobreza,  fue tremendamente timorata en adoptar políticas de reducción de los desniveles de acumulación de riqueza existentes en el país, la desigualdad estructural siguió siendo nuestra mayor vergüenza. Por otro lado, durante este ciclo concertacionista hubo una negación rotunda a completar el proceso de democratización, se nos dijo que nada se podía hacer, porque había leyes de amarre, leyes con quórum calificado que inmovilizaban cualquier cambio sustantivo, y con esa verdad nos quedamos durante años. Igualmente en este tiempo, la Concertación se negó a profundizar en la aplicación de justicia por violaciones a los Derechos Humanos, y en  la mayoría de los casos en que hubo resultados positivos, fue por la tenacidad de determinados  jueces que tuvieron la valentía de sentenciar a los culpables de crímenes, desapariciones o torturas.